jueves, 24 de abril de 2014

Dar una Buena Impresión

Conservar los clientes que vienen por primera vez siempre será más difícil, lo cual hace que la experiencia inicial en tu salón sea más que importante. Tienes que dar una buena primera impresión para tentar a alguien a que vuelva. Aquí hay algunas reglas simples que puedes seguir:
Mantener tu local limpio: una vez que un nuevo cliente ha llegado a tu salón, lo primero que va a ver es la apariencia del atractivo exterior y el diseño de interiores. Más importante que la pintura de colores de moda o que los muebles sean modernos, es la limpieza. El polvo es totalmente inaceptable en un salón de belleza. Todos los vidrios y espejos deben estar limpios y el lugar donde se hacen las uñas debe limpiarse y reorganizarse entre cada servicio. Cubre los aspectos básicos que se deben abordar varias veces al día, pero por supuesto una limpieza más a fondo es necesaria regularmente. Si no puedes hacerlo por tu cuenta, considera el hecho de contratar un servicio de limpieza. Será dinero bien gastado.
Llegar a tiempo: si un cliente está esperando un servicio en la cola, se creativo en la búsqueda de formas de acortar el servicio para que no dificulte tu próximo cliente. Si no trabajas sola, tal vez alguien más puede ayudarte a terminar un servicio, mientras comienzas con el próximo cliente. Es posible que desees establecer una política de “tarde” para que los clientes entienden que si hay tantos minutos de retraso, es posible que necesiten reprogramar o cambiar su servicio. Lo mejor es nunca rechazar un servicio si se puede encontrar otra manera de evitarlo. Puede que tengas que cambiar su servicio por algo que te lleve menos tiempo. Los clientes de última hora apreciarán tus esfuerzos y no sentirán que están siendo castigados.
Considerar la oferta del café: ya que se pueden conseguir por muy poco dinero. No estamos hablando de champán y caviar. El agua, café y galletas están perfectamente bien. Hemos de tener la comida y el agua lejos de la zona de productos de uñas para ceñirnos a las leyes de salud locales.
Adoptar la regla de los tres pies: Nunca dejes que tu cliente esté a menos de un metro de tu lado del área de trabajo que estés utilizando. No hay nada peor que un cliente que no está familiarizado con el diseño del salón. Señala bien las zonas de descanso, por lo que sepa dónde ir desde que entre por la puerta principal.
Facilitar los pagos: Aceptamos efectivo y tarjetas de crédito. Considera la opción de pago por tarjeta de crédito. Más opciones de pago, significan más ingresos para tu salón.
Las notas de agradecimiento: Los textos por correo electrónico, se convierten en las formas más comunes de comunicación en estos días, una nota escrita dando las gracias siempre puede impresionar a alguien. No te estreses más de lo necesario redactando, un simple ” gracias por la visita al salón”. Me encantó tenerle y espero que haya disfrutado de su servicio. ¡Por favor, vuelva a vernos pronto! ” Funciona”.